Casos de éxito de Emprendedores Extranjeros en Uruguay

Casos de éxito de Emprendedores Extranjeros en Uruguay

Debido a sus favorables condiciones económicas y numerosas oportunidades de empleo, Uruguay es un destino frecuente para muchos inmigrantes en América Latina.

Las dificultades sociales y económicas existentes en muchos países de la región ocasionan que muchas personas se vean en la necesidad de aventurarse hacia lo desconocido en busca de un mejor futuro.

Los inmigrantes que escogen a Uruguay como su destino se caracterizan por su gran motivación para superarse y emprender en el país.

Continúa con nosotros para conocer algunos notorios casos de emigrantes que emprendieron en Uruguay.

Ver: ¿Cómo enviar remesas a Venezuela desde Uruguay?

Diego Herrera - WineMeUp

Originario de Colombia, Diego Herrera cursó estudios de Administración de Empresas en la ciudad de Bogotá. Pero las vueltas de la vida lo atrajeron hacia el mundo del vino, sobre el que comenzó a aprender por su cuenta.

Conforme se interesaba más y más por la fabricación y degustación de estas bebidas, decidió estudiarlas en profundidad en una escuela de enología (Las técnicas y el arte de fabricar vinos). Sin embargo, no pudo encontrar ninguna en su país natal.

Tras un poco de investigación, pudo conocer la Escuela Superior de Enología de UTU, en la localidad de Canelones, Uruguay. Diego decidió perseguir su sueño, así que en 2011 llegó al país, donde solo conocía a una chica (que se convirtió en su socia).

Al llegar, encontró empleo en un supermercado, gracias al cual logró obtener ingresos mientras se involucraba en el entorno de los vinos y cursaba sus estudios.

Tras adquirir mayores conocimientos con respecto a los vinos, inició su propio emprendimiento en el año 2014, llamado WineMeUp, una compañía destinada al Enoturismo y la degustación de vinos que ha ganado gran popularidad.

Gracias al éxito de su negocio, puede considerarse como un gran caso de triunfo de emigrantes que emprendieron en Uruguay.

Glorimar Primera - Orénique

Nacida en Venezuela y con un título en Ingeniería Industrial Glorimar Primera, es una exitosa emprendedora residente en Uruguay. Su esposo es de nacionalidad francesa, por lo que tras decidir iniciar una vida juntos, se mudaron desde Venezuela a París por cuestiones de trabajo.

Tras seis años viviendo en la capital francesa, su siguiente destino fue Uruguay. Glorimar comenta que para ella, esta fue una etapa de mucha incertidumbre, pues debió iniciar desde cero en un nuevo país donde no conocía a nadie.

Además, su esposo trabajaba y ella se quedaba en casa. No sentía deseos de trabajar para nadie más, por lo que empezó a considerar la idea de crear un emprendimiento personal.

De esta forma, se le ocurrió una muy brillante idea: crear su propia marca de artículos cosméticos elaborados en Francia para su distribución en Uruguay.

De esta forma, a inicios de 2018 inauguró Onérique. Comenzó con cuatro modelos de crema para el rostro. Sin embargo, a día de hoy cuenta con una muy extensa gama de productos originales para el cuidado de la piel fabricados en Francia.

Su historia puede considerarse como un verdadero caso de éxito de emprendedores extranjeros en Uruguay.

Juliedy Guillen y Oroyelix Lozada – Tequeños La Rambla

Juliedy Guillen y Oroyelix Lozada son unas emprendedoras venezolanas que como muchos, salieron de su país en el año 2016 buscando un mejor futuro y una calidad de vida más óptima. Su destino elegido fue Uruguay.

Ambas se graduaron en la Universidad Católica Andrés Bello en materia de Comunicación Social. Sin embargo, cuando tomaron la decisión de dejar su país natal, jamás imaginaron lo que el destino tenía preparado para ellas.

Según cuentan, conocieron a una chica que les comentó que buscaba a alguien que pudiera proveerle tequeños, un aperitivo venezolano muy popular. En vista de que una de las chicas tenía un tío panadero, se ofrecieron a hacerlos.

Su primer pedido constó de 200 unidades. Lamentablemente, la chica que los solicitó jamás los reclamó. Sin embargo, ya habían creado su propio logo y nombre para la empresa, por lo que decidieron continuar. Fue de esta manera como dieron inicio a su propio emprendimiento.

De esta forma Oroyelix (Oro, como prefiere que la llamen) se encarga de la producción de los tequeños, mientras que Juliedy maneja las redes sociales de la compañía.

Inicialmente, era solo una forma de tener un poco de dinero extra. Sin embargo, han tenido muchísimo éxito, lo que les ha permitido contratar a muchas más personas e incluso abrir su propia fábrica y ofrecer distintas clases de tequeños para todos los gustos.

Sin duda, se trata de otro gran caso de triunfo de emigrantes que emprendieron en Uruguay.

Ver: Guía para trabajar en Uruguay siendo extranjero

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